{"id":1258,"date":"2020-04-20T17:19:36","date_gmt":"2020-04-20T14:19:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.independenciaideas.com\/?p=1258"},"modified":"2020-04-20T17:19:36","modified_gmt":"2020-04-20T14:19:36","slug":"pandemia-ideologica-fanatismo-de-poder-o-comunidad-organizada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/?p=1258","title":{"rendered":"Pandemia ideol\u00f3gica, fanatismo de poder o comunidad organizada."},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Por Mariano Pinedo<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los maestros del arte de la pol\u00edtica, todos desde sus distintas realidades geogr\u00e1ficas, culturales e ideol\u00f3gicas, han sabido priorizar el m\u00e9todo de la observaci\u00f3n, desde la realidad hacia la teorizaci\u00f3n y de ah\u00ed a la disposicion pr\u00e1ctica, por sobre aquel otro m\u00e9todo que sin adentrarse en la complejidad de la realidad, conflictiva, interrelacionada y nunca un\u00edvoca, cree que es posible la imposici\u00f3n ideol\u00f3gica, forzando las cosas y las personas por medio de la fuerza de la voluntad y el poder.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estos \u00faltimos, tambi\u00e9n sin diferencias en cuanto a los campos ideol\u00f3gicos que representan, por izquierda y por derecha, suelen terminar enojados con esa realidad que se impone a sus deseos y apelan a m\u00e9todos cada vez mas violentos, persecutorios o conspiracionistas. Todo aquello (sean cosas, fen\u00f3menos o personas) que se acerque a mostrar la realidad y contrar\u00ede su voluntad auto concebida como verdadera, o afecte su sistema cerrado de pensamiento que aspira a explicarlo todo, es pasible de volverse un foco de su ira. En algunas ocasiones, como no es posible ni conveniente enfocar la ira contra la realidad, aunque frecuentemente lo intentan, existe un sustituto de la violencia que es la ocultaci\u00f3n, la subestimaci\u00f3n o la invisibilizaci\u00f3n del fen\u00f3meno. Por arte de magia, aquello que se mostraba como algo que merec\u00eda atenderse, para decidir con mayor precisi\u00f3n y realismo, desaparece del an\u00e1lisis, como tambi\u00e9n lo har\u00e1n, si resulta necesario, las personas o las opiniones que se asientan sobre esa realidad incontrastable.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Imagino esa -llam\u00e9mosla porfiadez ideol\u00f3gica- como una batalla incesante, agotadora, desgastante en la mente y en el \u00e1nimo de cualquiera. Algunas veces, la voluntad es tan fuerte y el que pretende imponerla tan avasallador y contundente (incluyendo la brillantez de la locura), que termina generando alguna huella, adhesiones, convencimientos acalorados y confluencia de mucha fuerza en torno a sus objetivos. M\u00e1xime cuando se manejan algunos recursos que tienen mucha capacidad de convencer, como es el dinero y los medios de comunicaci\u00f3n, especialistas en crear realidad, crear sentido como se dice ahora, homogeneizando el pensamiento y el sentimiento de las masas e impidiendo as\u00ed la necesaria y rica diversidad sustentada en la libertad de las personas. La voluntad termina constituy\u00e9ndose, en esos momentos, en mucho poder y no es para nada dif\u00edcil que adquiera, para algunos, razgos de similitud con la divinidad. Se trata del (tan viejo como el hombre) creer poderlo todo. Es all\u00ed, precisamente, cuando se expande la violencia contra la voz disonante, incluso cuando esa voz no es una opini\u00f3n de otra persona, sino que es la voz de la propia naturaleza, de la Creaci\u00f3n, de la realidad f\u00edsica que tambien se expresa y muestra se\u00f1ales de haber sido violentada. Es en esa instancia, tambi\u00e9n, donde mas fuerte se expresa la necesidad de silenciar lo evidente. Tildar a lo disonante de mediocre, de so\u00f1ador, de conformista, de exagerado o cualquier otro adjetivo que sirva para desacreditar la voz de quien no deber\u00eda expresarse. Todo lo que no se adec\u00fae al propio deseo, que puede ser de poder, de dinero o incluso esconderse tras objetivos valiosos y loables, es desechable, debe ocultarse y, de no ser posible, atacado en su credibilidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero ocurren fen\u00f3menos inocultables. En diciembre de 2019 surgi\u00f3 a la faz del mundo una pandemia demoledora, voraz, impactante en sus efectos. No fue ni un gran ej\u00e9rcito, ni una naci\u00f3n ultra poderosa, ni una cat\u00e1strofe clim\u00e1tica lo que puso en jaque al mundo. Fue, un \u201cinsignificante virus\u201d -en t\u00e9rminos de lo que pod\u00edan pensar los que todo lo pueden, los que manejan hasta el mil\u00edmetro los resortes de la tecnolog\u00eda de avanzada- lo que hizo tambalear el r\u00e9gimen pol\u00edtico global y, junto a \u00e9l, la vida de cualquier persona que se exponga al contagio, sea \u00e9ste un trabajador que vive en un barrio humilde o el gobernante mas encumbrado y la realeza mas soberbia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y hubo, efectivamente, reacciones que se correspondieron con la disyuntiva inicial de esta nota. Los empecinados en sus objetivos de crecimiento econ\u00f3mico a como de lugar, los borrachos de poder, los que no pudieron frenar sus ambiciones de triunfo en sus guerras comerciales o militares, que frente a la evidencia de que la pandemia exig\u00eda aislamiento, quisieron hacer valer sus miradas pre concebidas, sus fantas\u00edas creadas a base de locura, obstinaci\u00f3n y propia voluntad. Desoyeron la crisis, minimizaron el virus, ocultaron su existencia, ironizaron contra quienes tra\u00edan a la mesa el sentido com\u00fan y la evidencia cient\u00edfica. Ni eso, ni la evidencia cient\u00edfica, a la que tantas veces se quiso convertir en mito fundante de una nueva civilizaci\u00f3n a costa de las grandes verdades filos\u00f3ficas y culturales, fue respetada por los voluntaristas ideol\u00f3gicos del poder y del dinero. Cuando ya acorralados por la muerte -que suele ser bastante reveladora de realidad-, no les qued\u00f3 otra que reaccionar y vieron que la decisi\u00f3n no era moverse, como siempre creen que hay que hacer los alocados del activismo irreflexivo, sino quedarse quietos (lo cual no implica no decidir y no actuar), aislar a la poblaci\u00f3n y resentir la din\u00e1mica de la econom\u00eda en beneficio de la vida de las personas; recien ah\u00ed empezaron a construir una nueva locura te\u00f3rica que los justifique y re valide en sus ambiciones: el mundo ser\u00e1 un antes y un despu\u00e9s despu\u00e9s de la pandemia, repiten como mantra insustancial que les de tiempo para recontruir su modelo de conducci\u00f3n sobre la base de las mismas premisas y paradigmas. Ya estar\u00e1n pensando en c\u00f3mo el \u201cdespu\u00e9s\u201d sea lo m\u00e1s parecido al \u201cantes\u201d o en c\u00f3mo intentar destruir, adue\u00f1\u00e1ndose del despu\u00e9s, los conatos a\u00fan existentes de resistencia cultural que siguen aportando a que el hombre y la mujer, en el marco de la organizaci\u00f3n comunitaria popular, sigan siendo protagonistas y no sumisos dominados de las ambiciones de otros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n de los l\u00edderes ofuscados porque algo estaba poniendo en peligro su propia voluntad de imposici\u00f3n, desoyendo a todo un universo de trabajadores de la ciencia y de la pol\u00edtica, contrast\u00f3 con los que, por el contrario, abrieron su cabeza a la mirada de otros, de lo otro. Los que no buscaron en un rec\u00f3ndito lugar de su paquete cerrado de ideolog\u00eda, sino que abrieron la mirada para poder ver. Toda decisi\u00f3n y toda acci\u00f3n debe basarse en un juicio que se asiente primero en el ver. Pero resulta que esa no es una actividad unipersonal. La complejidad de la vida no puede ser vista por uno solo, por m\u00e1s aut\u00f3crata y por mas poderoso que crea ser. La vida se mira de a varios. No hay oficialismo y oposici\u00f3n en la tarea de ver. Se observa en comunidad y con apertura a lo que ve el otro. El corona virus corri\u00f3 el velo sobre algo muy arraigado en la naturaleza del hombre como sujeto que vive en comunidad: la historia, para ser tal, la deben protagonizar los pueblos; los pueblos existen y son, conforme a la posibilidad que se den a s\u00ed mismos de crear, en libertad, una cultura, una identidad, una doctrina que los unifique; eso requiere de los l\u00edderes un fuerte trabajo basado en el servicio, que es valorizar esa cultura y convertirla -con el protagonismo de todos- en organizaci\u00f3n popular. Solo as\u00ed, sobre la base de la solidaridad, de organizaci\u00f3n y de un liderazgo fundado en autoridad m\u00e1s que en poder; solo desde el valor que se le de a cada persona que venga a este mundo a hacer su invalorable aporte, sin descarte de nadie, puede construirse una civilizaci\u00f3n de vida, de amor y de conjunta creaci\u00f3n colaborativa. El que quiera conducir cualquier \u00e1mbito pol\u00edtico, con la expresi\u00f3n territorial o institucional que sea, debe valorizar m\u00e1s a la org\u00e1nica comunitaria que aflore de su servicio, que el propio proyecto de ambici\u00f3n personal y posicionamiento en el poder. Seamos muy observadores y tengamos mucho cuidado de que ese \u201cdespu\u00e9s\u201d que la pandemia vino a colocar como del otro lado de la bisagra, no sea el mismo r\u00e9gimen con otros vericuetos, no sea otra creaci\u00f3n artificial y artificiosa de mentes que dominan sobre personas dominadas; que no venga a darse otro sistema de dominaci\u00f3n y abuso sobre la naturaleza, sino que seamos capaces de confiar en la cultura popular, ayudando a que tenga lugar la creaci\u00f3n de un mundo basado en los lazos afectivos, en la colaboraci\u00f3n, en el trabajo y en una riqueza que sea orientada en que cada hombre y cada mujer pueda encontrar su realizaci\u00f3n en comunidades que se realicen.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">20 de abril, 2020<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Mariano Pinedo &nbsp; Los maestros del arte de la pol\u00edtica, todos desde sus distintas realidades geogr\u00e1ficas, culturales e ideol\u00f3gicas, han sabido priorizar el m\u00e9todo<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false},"categories":[34],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1258"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1258"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1258\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1259,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1258\/revisions\/1259"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1258"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1258"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1258"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}