{"id":3070,"date":"2025-06-21T14:51:26","date_gmt":"2025-06-21T11:51:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/?p=3070"},"modified":"2025-06-21T20:51:15","modified_gmt":"2025-06-21T17:51:15","slug":"devolver-el-poder-al-pueblo-por-mariano-pinedo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/?p=3070","title":{"rendered":"\u00abDevolver el poder al pueblo\u00bb, por Mariano Pinedo"},"content":{"rendered":"<p>DEVOLVER EL PODER AL PUEBLO<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Por Mariano Pinedo<\/p>\n<p>La confirmaci\u00f3n del bochornoso proceso y condena contra Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner, por parte de la Corte Suprema de Justicia de la Naci\u00f3n expres\u00f3, desde el punto de vista pol\u00edtico, ni m\u00e1s ni menos que la culminaci\u00f3n de un descomunal proceso de acumulaci\u00f3n de poder por parte de ciertos sectores econ\u00f3micos concentrados en la Argentina, por supuesto con ligaz\u00f3n transnacional (como resulta l\u00f3gico por tratarse de capitales y poderes que se alimentan del sistema financiero que es, en sustancia, de car\u00e1cter no nacional y desvinculado de la suerte, felicidad y realizaci\u00f3n personal y comunitaria de los pueblos y naciones).<\/p>\n<p>Digo culminaci\u00f3n, no s\u00f3lo por tratarse del logro final de una cuenta que estos sectores ten\u00edan pendiente con el peronismo, particularmente expresado en los primeros 20 a\u00f1os del siglo XXI a partir de decisiones pol\u00edticas, mecanismos organizativos y realizaci\u00f3n efectiva basados en el poder logrado por la centralidad y conducci\u00f3n de N\u00e9stor y Cristina Kirchner, sino por tratarse el fallo (como todo el proceso) del punto culmen, m\u00e1xima expresi\u00f3n posible, del uso desfachatado de poder en beneficio de determinados privilegios y de un injusto y absolutamente desequilibrado sistema de acumulaci\u00f3n, que no s\u00f3lo pronuncia la exclusi\u00f3n de los sectores populares como condici\u00f3n necesaria de su existencia, sino que afecta el desarrollo integral de practicamente todo el territorio nacional, pretendiendo la apropiaci\u00f3n de los recursos y bienes naturales nacionales y poni\u00e9ndo en absoluta vulnerabilidad a la decisi\u00f3n soberana de la Naci\u00f3n como tal, de su pueblo y de su cultura como forma de vida y expresi\u00f3n popular.<\/p>\n<p>As\u00ed como en alg\u00fan tiempo les hizo falta llegar al extremo de bombardear la Plaza de Mayo matando a m\u00e1s de 300 civiles, proscribir al peronismo por decreto durante 18 a\u00f1os, o matar, torturar y desaparecer 30.000 compatriotas, tambi\u00e9n debieron romper los l\u00edmites con este fallo que muestra, de manera palmaria, visible, evidente, c\u00f3mo se organiz\u00f3, se estructur\u00f3 y se implement\u00f3 la decisi\u00f3n de los sectores de poder, entrelazando todas las herramientas que fueron necesarias, desde el apuntalamiento medi\u00e1tico (creando el clima necesario para que sea tolerado por la sociedad), hasta la pornogr\u00e1fica vinculaci\u00f3n de la \u201cjusticia\u201d \u201cfederal\u201d.<\/p>\n<p>El poder judicial qued\u00f3 expuesto como el mecanismo institucional m\u00e1s funcional a los poderes f\u00e1cticos econ\u00f3micos, t\u00edtere utilizable para lo que fuera necesario y con las herramientas que hicieran falta, sin miramientos ni l\u00edmites. Ostensible y virulenta demostraci\u00f3n de poder: servicios de inteligencia, d\u00e1divas, viajes pagos, amistades con poderes internacionales que garanticen impunidad, cobertura institucional y medi\u00e1tica, intervenci\u00f3n directa y visible del Poder Ejecutivo. Todo el poder. Toda la carne en el asador para cumplir un objetivo: disciplinar o castigar a cualquier vestigio de poder que se anteponga en defensa de la soberan\u00eda nacional, la cultura popular y la distribuci\u00f3n equitativa de la riqueza.<\/p>\n<p>Las relaciones de poder, en la forma hist\u00f3rica tradicional de comportamiento pol\u00edtico, suelen canalizarse a trav\u00e9s del dise\u00f1o, consolidaci\u00f3n y manejo de un determinado sistema institucional, representativo de esas relaciones, ya sea en busca de garantizar privilegios o, en tal caso, para lograr determinados equilibrios sociales. Pero la historia argentina es la historia de una puja entre poderes que no encuentra punto de equilibrio y cuyas instituciones no logran resolver ni tan siquiera representar, enmarcar o conducir la din\u00e1mica conflictiva que se da entre los sectores dominantes y los sectores populares. El formato institucional de la Constituci\u00f3n de 1853\/60 consolid\u00f3 una situaci\u00f3n de poder de los triunfadores en la Batalla de Caseros, es cierto. Pero as\u00ed y todo, a pesar de los momentos de esplendor de la generaci\u00f3n del 80, no logr\u00f3 encontrar en el sistema institucional la respuesta a la irrupci\u00f3n de nuevos protagonismos pol\u00edticos, como los inmigrantes primero y las clases trabajadoras luego. Ni el surgimiento del Yrigoyenismo, ni la reacci\u00f3n conservadora en su contra, pudo encontrar en la organizaci\u00f3n pol\u00edtico jur\u00eddica una respuesta clara. El golpe de Estado de 1930 y el consecuente proceso de inestabilidad institucional de esa d\u00e9cada, con la utilizaci\u00f3n extrema de mecanismos electorales fraudulentos, fueron prueba de ello.<\/p>\n<p>El surgimiento del peronismo, tambi\u00e9n enmarcado en la revoluci\u00f3n de 1943 contra los abusos de la d\u00e9cada y la incapacidad institucional y pol\u00edtica para incorporar a la vida p\u00fablica las nuevas realidades sociales, termina expres\u00e1ndose en la calle, no en el marco del sistema institucional, que claramente no era apto para recibir esos cambios.<\/p>\n<p>Efectivamente, quien comenzaba a desarrollar un mecanismo que organizara y condujera a las masas populares, a partir del encuadramiento de los trabajadores en un movimiento obrero que hasta entonces solo era parte de conflictos aislados (no por ello menos meritorios), fue advertido por el r\u00e9gimen dominante como peligroso y fue hecho preso. Ese es un momento bisagra en el sistema institucional argentino que, incapaz de representar, termin\u00f3 siendo desbordado. El vano intento de anteponer un dique a la evoluci\u00f3n, poni\u00e9ndo preso a Juan Domingo Per\u00f3n, eliminando el obst\u00e1culo emergente, es la eternamente ciega respuesta del poder f\u00e1ctico, en el entendimiento -que a\u00fan hoy persiste- de que se puede formatear el proceso hist\u00f3rico por la sola voluntad y ejercicio del poder de fuego, prescindiendo de los intereses populares (a los que identifica no sin raz\u00f3n como contrarios a los propios) pero sobre todo creyendo que no existe en ellos una forma de anteponerse como poder contrario. En eso me quiero detener.<\/p>\n<p>El gran aporte del peronismo, guiado por la inigualable capacidad pol\u00edtica del General Per\u00f3n y la fortaleza an\u00edmica, m\u00edstica, amorosa de Evita (que siente en carne viva el dolor popular y se avoca a sanarlo), es el m\u00e9todo por el cual la masa popular se puede convertir en pueblo y ser un actor protagonista de la decisi\u00f3n pol\u00edtica. Ante la evidente incapacidad -o voluntad contraria- del sistema pol\u00edtico institucional de canalizar esa realidad en un equilibrio que procure mayor justicia, el movimiento peronista activa un mecanismo propio, siempre adecuado a los tiempos y coyunturas, para estructurar un poder alternativo al r\u00e9gimen. Intent\u00f3 en su momento (1949) darle forma institucional, para consolidarlo y brindarle una justa estabilidad. Pero la fuerza, el derecho de las bestias dir\u00eda despu\u00e9s Per\u00f3n, lo elimin\u00f3 por un bando militar.<\/p>\n<p>De todos modos el m\u00e9todo sigui\u00f3 vigente: ver, apreciar y juzgar la realidad en el seno de las org\u00e1nicas que el pueblo se da en cada momento; promover y sostener esas org\u00e1nicas que se sustentan en el principio inquebrantable de la solidaridad, del encuentro, de la amistad y poner en marcha con acci\u00f3n ese protagonismo. Buscando formas de re unir. Buscando vincular esa fuerza que es el trabajo, que es la producci\u00f3n y que es la vida en comunidad.<\/p>\n<p>Es cierto que no logramos nunca institucionalizar ese m\u00e9todo pero funcion\u00f3, a su modo, y a\u00fan est\u00e1 vigente como posibilidad. Fue el obst\u00e1culo contra la imposici\u00f3n de la voluntad del r\u00e9gimen e incluso en varios momentos pudo pasar a la ofensiva. Por supuesto que cuando logramos el gobierno algunas cosas se facilitaron, porque con el Estado definiendo pol\u00edticas en favor del pueblo \u00e9ste se hace m\u00e1s fuerte. Pero funcion\u00f3 mejor cuando no perdimos de vista que el eje de verdadera transformaci\u00f3n era, y es, el protagonismo del pueblo organizado y libre.<\/p>\n<p>Hasta que los propios peronistas dejamos de creer. Hasta que creimos que solo consist\u00eda en seguir las reglas del sistema, para acceder al gobierno y endiosar al Estado como \u00fanico camino y herramienta posible. Hasta que el movimiento peronista comenz\u00f3 a creerse una mera ideolog\u00eda, un modelo econ\u00f3mico alternativo al liberalismo, una moralidad buenista y v\u00edctima de una amoralidad poderosa y mala. Hasta que dejamos de sabernos como otro poder, con otras l\u00f3gicas de acumulaci\u00f3n y otras fuentes de energ\u00eda transformadora. Es decir, hasta que dejamos de ser pueblo para convertirnos en auto percibidos salvadores iluminados de ese pueblo que estaba, en nuestra concepci\u00f3n interna, en otro lado. El peronismo convertido, no en un poder victorioso, sino un mecanismo electoral que pretende a veces esclarecer y otras veces rogar atenci\u00f3n -cuando no retar con el dedo- a un pueblo que pusimos afuera de nuestras variantes de construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es verdad que los emergentes y conductores, cuando comprenden y ejercen de tales, facilitan el proceso y lo ponen en un camino de victoria. Los due\u00f1os del poder econ\u00f3mico lo saben y activan el \u00fanico mecanismo que conocen: eliminar la influencia del o la que conduce. Horadar la confianza, debilitar los v\u00ednculos o simplemente eliminar a la persona. \u201cLa bala que no sali\u00f3, el fallo que va a salir\u201d, expres\u00f3 abiertamente el titular de Clar\u00edn. La dictadura militar pareci\u00f3 entender m\u00e1s y profundiz\u00f3. Como Per\u00f3n ya hab\u00eda muerto, decidi\u00f3 eliminar adem\u00e1s a los cuadros que mejor comprendieron su tarea militante: los que hicieron de la militanca un servicio, los que se adentraron en el seno de la organizaci\u00f3n, los que fomentaron, promovieron e impulsaron al pueblo a protagonizar sin miedos, con libertad y con el convencimiento de ser un poder llamado a triunfar. Tan verdadera fue su tarea militante que prevalecieron a la violencia inusitada y derrotaron nuevamente al r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>El retorno de la democracia, con su herida abierta, permiti\u00f3 que esa potencia de lo popular emerja. La puja de poder persiste, pero el peronismo se mostr\u00f3 vivo nuevamente, logrando en momentos restablecer la justicia social como eje de las decisiones y a partir de all\u00ed expresar la existencia verdadera de una protagonismo popular victorioso. El desaf\u00edo del momento es primero retornar a las convicciones, sabernos servidores y promotores de un proceso y no beneficiarios en la ocupaci\u00f3n de los espacios (dir\u00eda el enorme Francisco).<\/p>\n<p>El trabajo, la tarea, es retornar al m\u00e9todo, para no perder de vista el objetivo: devolverle el poder al pueblo. La unidad en la concepci\u00f3n logra la unidad en la acci\u00f3n. Unidad en el seno del pueblo, que requiere de convocar, no de convencer; de llamar a la acci\u00f3n, no de rogar uno o dos votos a cambio de entregar banderas.<\/p>\n<p>La \u00e9poca es confusa, de profundos cambios. Por eso es indispensable encontrar formas de ver juntos, apreciar juntos y decidir de manera conjunta. As\u00ed como Per\u00f3n en 1945 entiende que los cambios en el poder mundial exig\u00edan un Consejo Nacional de Posguerra, convocado a todos los actores de la vida nacional, hoy la hora requiere algo similar. Hay quienes tienen miedo de eso, que creen que esa actitud debilita los liderazgos. Se amparan en la superficialidad de un supuesto verticalismo ordenador y encima evocan a Per\u00f3n. Capaz hubieran acusado a Per\u00f3n de asamble\u00edsta o de trosko, por convocar al Consejo Nacional de Posguerra a pensar en conjunto la salida.<\/p>\n<p>Lo cierto es que el mundo est\u00e1 perdido en cuanto a la forma de estructrar el poder de los pueblos. El Papa Francisco tambi\u00e9n vio esta situaci\u00f3n, cuando denunciando la cultura del descarte convoc\u00f3 a construir la cultura del encuentro. No es eso una salida discursiva, sino metodol\u00f3gica. Producir encuentro, desplegar procesos y lograr protagonismo de los pueblos que as\u00ed se organizan. No es casual que una de las marcas del papado de Francisco haya sido la sinodalidad, un m\u00e9todo de apertura a la escucha para incorporar en la decisi\u00f3n el pulso del tiempo y del espacio en que se vive. No por eso se pierde \u201cverticalidad\u201d y conducci\u00f3n. Respeto.<\/p>\n<p>El sistema institucional de las democracias del mundo es evidente que est\u00e1 crugiedo. Los personalismos manipuladores de la opini\u00f3n procuran generar odios, miedos, fragmentaciones y enemistades de unos contra otros, para dominar desde la fuerza, el derecho de las bestias. El peronismo tiene una memoria que es la memoria del pueblo argentino y de Am\u00e9rica Latina. Una memoria que cree de verdad en que la solidaridad y la comunidad organizada es un camino de victoria, por su contundencia transformadora y no por tener o no tener raz\u00f3n en una teor\u00eda econ\u00f3mica o por ganar una elecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Buenos Aires, 21 de Junio 2025.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DEVOLVER EL PODER AL PUEBLO Por Mariano Pinedo La confirmaci\u00f3n del bochornoso proceso y condena contra Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner, por parte de la Corte<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3071,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false},"categories":[55],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3070"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3070"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3070\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3072,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3070\/revisions\/3072"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3071"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3070"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3070"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3070"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}