{"id":330,"date":"2016-11-24T01:54:13","date_gmt":"2016-11-23T22:54:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.independenciaideas.com.ar\/?p=330"},"modified":"2020-04-08T20:49:04","modified_gmt":"2020-04-08T17:49:04","slug":"trump-o-el-discreto-encanto-de-una-criminal-serial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/?p=330","title":{"rendered":"Trump o el discreto encanto de una criminal serial"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>Los norteamericanos, antes que especialistas y estadistas, son entusiastas y deportistas, y ser\u00eda contrario a la tradici\u00f3n norteamericana realizar un cambio fundamental sin que se tome partido y se rompan cabezas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Le\u00f3n Trotsky, carta al pueblo norteamericano. 23 de marzo de 1936.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>En los Estados Unidos hay una gran cantidad de m\u00e9dicos, ingenieros, abogados, dentistas, etc., unos pr\u00f3speros y otros camino de la prosperidad, que comparten sus horas de ocio entre los conciertos de celebridades europeas y los asuntos del partido socialista.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Le\u00f3n Trotsky, Mi Vida, 1928.<\/em><\/p>\n<p>Las elecciones presidenciales de los EE.UU. me trajeron a la memoria estas citas del revolucionario ruso enterrado en suelo latinoamericano. Record\u00e9 otra, que no pude hallar en mi biblioteca, por lo que la cito de memoria. En alg\u00fan lado, Trotsky sosten\u00eda que los norteamericanos eran el \u00fanico pueblo sobre la tierra que hab\u00eda llegado al capitalismo sin haber pasado por el Renacimiento. Quer\u00eda decir con ello que la burgues\u00eda norteamericana no se hab\u00eda forjado a lo largo de un prolongado per\u00edodo que implic\u00f3 no solo el desarrollo de las fuerzas productivas sino una secular acumulaci\u00f3n cultural, una sedimentaci\u00f3n de tradiciones human\u00edsticas que se remontaban a los griegos, como lo hizo la burgues\u00eda europea, sino que pas\u00f3, en el curso de menos de un siglo, de una econom\u00eda agraria a la m\u00e1s desarrollada econom\u00eda industrial y a un prodigioso desarrollo t\u00e9cnico.<\/p>\n<p>Carec\u00eda esa burgues\u00eda del refinamiento espiritual de la burgues\u00eda inglesa, esos gentilhombres rurales convertidos en fabricantes industriales que describe John Galsworthy en <em>La Saga de los Forsyte<\/em>. Ni tampoco pose\u00eda el \u201cspleen\u201d de esos \u201cflaneurs\u201d a los que Baudelaire representa y Walter Benjamin describe y analiza. La burgues\u00eda norteamericana, la que protagoniza los libros de Henry James, es simple, vital, arrolladora, mal educada, guaranga, para usar un adjetivo caro a Don Arturo Jauretche.<\/p>\n<p>O para decirlo con palabras de Rub\u00e9n Dar\u00edo: \u201c<em>Sois ricos. \/ Junt<\/em><em>\u00e1<\/em><em>is al culto de H<\/em><em>\u00e9<\/em><em>rcules el culto de Mamm<\/em><em>\u00f3<\/em><em>n; \/ y alumbrando el camino de la f<\/em><em>\u00e1<\/em><em>cil conquista, \/la Libertad levanta su antorcha en Nueva York<\/em><em>\u201d<\/em>.<\/p>\n<p><strong>El New Deal<\/strong><\/p>\n<p>En 1930, esa burgues\u00eda que no hab\u00eda cesado de crecer y enriquecerse desde el final de la Guerra de Secesi\u00f3n y que ya hab\u00eda abandonado ese proteccionismo que Ulyses Grant so\u00f1aba para doscientos a\u00f1os<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, se encuentra con que las nociones del libre mercado y la espont\u00e1nea armon\u00eda que genera la ley de la oferta y la demanda han dejado de servir. El desplome del mercado burs\u00e1til, producto de una crisis c\u00edclica del capitalismo, ha dejado a EE.UU frente a millones de desocupados, familias empobrecidas lanzadas a la calle por los bancos que ejecutan por incumplimiento las hipotecas sobre sus viviendas, compa\u00f1\u00edas electricas privadas m\u00e1s preocupadas por la cotizaci\u00f3n de sus acciones en Wall Street que por aumentar la producci\u00f3n y distribuci\u00f3n del flu\u00eddo.<\/p>\n<p>Una grieta gigantesca dividi\u00f3 a la sociedad norteamericana, pero sobre todo a su clase dominante. La preeminencia del sector financiero hab\u00eda destru\u00eddo las fuerzas vitales del pa\u00eds y amenazaba al sector industrial. Una crisis de hegemon\u00eda entre las clases dominantes di\u00f3 como resultado la presidencia de Franklin Delano Roosevelt y la aparici\u00f3n de las pol\u00edticas econ\u00f3micas que se conocieron como el <em>\u201c<\/em><em>New Deal<\/em><em>\u201d<\/em>, traducido generalmente como el Nuevo Trato, pero que deber\u00eda ser el Nuevo Acuerdo, ya que expresa la propuesta que Roosevelt le hace a los norteamericanos en su discurso de asunci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por primera vez, desde los tiempos del viejo Grant, el Estado se convert\u00eda en motor esencial del desarrollo econ\u00f3mico y no solo eso, sino tambi\u00e9n, con la creaci\u00f3n de la Autoridad del Valle de Tennessee, en el principal productor de energ\u00eda el\u00e9ctrica. Con esta empresa estatal federal, EE.UU. proporcionaron energ\u00eda electrica a los estados, municipios y cooperativas locales. Permiti\u00f3 la navegaci\u00f3n de las r\u00edadas del r\u00edo Tennesse y el aprovechamiento de sus saltos de agua, a la vez que acerc\u00f3 energ\u00eda electrica con precios subsidiados a las \u00e1reas rurales y a las empresas creadas a partir del impulso estatal. El estado se convirti\u00f3 en el principal productor de energ\u00eda, pero tambi\u00e9n en el m\u00e1s importante distribuidor de la misma, sirviendo, adem\u00e1s, como regulador de su precio.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se puso en marcha un gigantesco plan de infraestructura, as\u00ed como beneficios directos a las empresas y un proceso de sindicalizaci\u00f3n de los trabajadores que, a partir de ese momento, se sentir\u00edan tradicionalmente representados por el Partido Dem\u00f3crata.<\/p>\n<p>Este hist\u00f3rico partido norteamericano pas\u00f3 de representar a los sectores esclavistas durante la Guerra de Secesi\u00f3n, a una expresi\u00f3n de los sectores medios norteamericanos, a principios del siglo XX, defensor del aislacionismo en su pol\u00edtica internacional. Lo parad\u00f3jico fue que, justamente, el ap\u00f3stol del aislacionismo en las cuestiones europeas, Woodrow Wilson, fue quien hizo entrar a EE.UU.en la primera guerra mundial. Wilson tambi\u00e9n fue el creador y protagonista del llamado \u201cimperialismo moral\u201d, una visi\u00f3n que autorizaba a los EE.UU. a intervenir, sobre todo en Am\u00e9rica Latina, en todos aquellos pa\u00edses donde no se respetasen, seg\u00fan su opini\u00f3n, los intereses norteamericanos. Wilson fue tambien quien inici\u00f3 las obras del canal de Panam\u00e1.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 reci\u00e9n con Franklin D. Roosevelt que el Partido Dem\u00f3crata comenzar\u00e1 a ser visto como el m\u00e1s cercano a los intereses del pueblo norteamericano y, sobre todo, de su clase obrera. Hay que puntualizar que la crisis del 30 y los a\u00f1os posteriores vieron una creciente combatividad de la clase trabajadora industrial norteamericana, un gran crecimiento del partido comunista y otras organizaciones socialistas, que ayudaron sin duda al triunfo electoral de Roosevelt. La literatura americana expres\u00f3, en escritores como John Steinbeck, John Dos Passos o Edmund Wilson, la dureza, la miseria y la desesperanza de esos a\u00f1os conocidos en la historia norteamericana como \u201cla Gran Depresi\u00f3n\u201d. El argentino Liborio Justo viaj\u00f3 como becario a Nueva York y registr\u00f3 en notables fotograf\u00edas de un descarnado realismo social los rostros de esos trabajadores deshauciados.<\/p>\n<p>En 1930, sobre la base de esta nueva concepci\u00f3n del papel del estado en la econom\u00eda, la burgues\u00eda norteamericana adquiri\u00f3 un nuevo aliento, control\u00f3 al sector financiero y bancario, impuso objetivos y metas en la actividad econ\u00f3mica y refresc\u00f3 en el pueblo norteamericano su adhesi\u00f3n a los ideales nacionales que la crisis hab\u00eda puesto en juego.<\/p>\n<p>La guerra consolidar\u00eda la econom\u00eda que el New Deal hab\u00eda puesto de pie y la posguerra, con su demanda postergada, ofrecer\u00eda ante el mundo a unos EE.UU. triunfantes, arrolladores e imperialistas, reemplazando al viejo Imperio Brit\u00e1nico en retirada.<\/p>\n<p>Pero los criterios elaborados durante el New Deal que dieron lugar al llamado Estado de Bienestar continuaron vigentes en los EE.UU., a lo que se sum\u00f3 una creciente incorporaci\u00f3n social y pol\u00edtica de la poblaci\u00f3n afroamericana, despu\u00e9s de una dura lucha pol\u00edtica, que incluy\u00f3 desde Martin Luther King hasta Stokely Carmichael, los Panteras Negras y Malcolm X.<\/p>\n<p><strong>El Neoliberalismo<\/strong><\/p>\n<p>En 1981, el triunfo de Ronald Reagan puso en marcha un proceso que pondr\u00eda fin al Estado de Bienestar que caracterizara a las sociedades imperialistas posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Paulatinamente el sector financiero pas\u00f3 a hegemonizar una nueva etapa de un capitalismo que, con la ca\u00edda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, se convirti\u00f3 en global, en planetario.<\/p>\n<p>A partir de ese momento, se descarga sobre el mundo un proceso de financierizaci\u00f3n del viejo capitalismo rescatado por Keynes de la crisis del &#8217;29. Una actualizaci\u00f3n de las viejas teor\u00edas liberales smithianas, reinterpretadas por Fridrich Hayek y la Escuela deEconom\u00eda de Chicago, con Milton Friedman y George Stigler, quienes hab\u00edan obtenido el Premio Nobel de Econom\u00eda en 1976 y 1982 respectivamente. Fue en esos a\u00f1os que aparecieron dos conceptos nuevos en la pol\u00edtica mundial, neoliberalismo y neoconservadurismo (o neocons, en su abreviaci\u00f3n period\u00edstica). El primero, como se sabe, se refiere a esa reinterpretaci\u00f3n brutal, darwinista y, sobre todo, imperialista y monop\u00f3lica del autor de La Riqueza de las Naciones. El segundo se refiere a una actualizaci\u00f3n del viejo conservadurismo norteamericano,\u00a0 con la incorporaci\u00f3n, en buena medida, del viejo \u201cimperialismo moral\u201d de los tiempos de Wilson. EE.UU., seg\u00fan esto, tiene el derecho y la obligaci\u00f3n de intervenir militar y pol\u00edticamente en todos los lugares donde, en su opini\u00f3n, se est\u00e9n violando la democracia, el libre mercado y los intereses norteamericanos.<\/p>\n<p>La desaparici\u00f3n del bloque sovi\u00e9tico, en el plano de la pol\u00edtica, y el desarrollo de la computaci\u00f3n y robotizaci\u00f3n en los procesos productivos ofreci\u00f3 la ilusi\u00f3n de que el capitalismo hab\u00eda triunfado en su guerra fr\u00eda con el desaf\u00edo colectivista. La fantas\u00eda de la desaparici\u00f3n del trabajo humano y la posibilidad de convertir a D en D&#8217;, sin pasar por M, es decir salteando el necesario proceso de producci\u00f3n, llen\u00f3 miles de p\u00e1ginas de libros, revistas y peri\u00f3dicos. En la Argentina aparecieron, como un reflejo simiesco de estas elucubraciones, los admiradores de la pareja formada por Alvin y Heidi Toffler, una especie de Bonnie &amp; Clyde de la industria editorial<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>Con el gobierno de George Bush, padre, se despleg\u00f3 la pol\u00edtica neocons, con la intervenci\u00f3n en Panam\u00e1, para derrocar a Noriega, y la primera Guerra del Golfo como expresi\u00f3n del neoimperialismo moral. Mientras tanto, el economista del Banco Mundia, John Williamson, acu\u00f1aba el concepto Consenso de Washington: las normas que los organismos de cr\u00e9ditos internacionales impon\u00edan como las pol\u00edticas econ\u00f3micas a seguir por los pa\u00edses perif\u00e9ricos: liberalizaci\u00f3n de los mercados comerciales y financieros, la estabilidad macroecon\u00f3mica, la reducci\u00f3n dr\u00e1stica del Estado y la confianza en las fuerzas del mercado como regulador de la econom\u00eda. Esto, que tendr\u00eda dram\u00e1ticas consecuencias en las econom\u00edas latinoamericanas, comenz\u00f3 a minar en el mediano plazo a las econom\u00edas centrales. La firma del NAFTA, en 1990, fue entonces la culminaci\u00f3n de un proceso de globalizaci\u00f3n regional dictado por las grandes empresas y el capital financiero. Con ello comenzar\u00e1 tambi\u00e9n una paulatina desindustrializaci\u00f3n de los EE.UU. con empresas que se trasladan a M\u00e9xico buscando mano de obra barata y produciendo, simult\u00e1neamente, una descomunal descomposici\u00f3n social tanto en este pa\u00eds, como en los propios EE.UU.<\/p>\n<p>Los ocho a\u00f1os del presidente William Clinton consolidaron la tendencia. EE.UU. destruy\u00f3 la antigua Yugoslavia y consolid\u00f3, dentro de la OTAN, una pol\u00edtica de hostilidad sobre Rusia. Con Clinton se estabiliza plenamente el control del sector financiero sobre la econom\u00eda norteamericana y mundial. La Uni\u00f3n Europea lanz\u00f3 el euro como moneda regional y toda la econom\u00eda de la regi\u00f3n comienza a sentir el rigor del Banco Europeo controlado por Alemania. Los pa\u00edses del Este europeo que se van incorporando a la Uni\u00f3n ven sus econom\u00edas regidas por el neoliberalismo y viven, transitoriamente, las mieles de una moneda fuerte que genera la ilusi\u00f3n de fortaleza econ\u00f3mica. Los efectos embriagadores del \u201cuno a uno\u201d del menemismo fueron comunes a toda la Europa regida por el Euro. La crisis financiera mexicana de 1994 puso en cuesti\u00f3n todo el andamiaje conceptual, pero el capital financiero pudo imponer su cors\u00e9 de hierro. La regi\u00f3n se endeud\u00f3 a niveles casi incontrolables, mientras se produc\u00eda un gigantesco proceso de desocupaci\u00f3n, marginaci\u00f3n y desindustrializaci\u00f3n fomentado por importaciones baratas y un d\u00f3lar que paulatinamente se hab\u00eda devaluado, por la improductividad de nuestras econom\u00edas financierizadas.<\/p>\n<p>Los gobiernos de Bush hijo no hicieron m\u00e1s que profundizar estos rasgos en la econom\u00eda y en la sociedad norteamericanas. A la vez que se destru\u00eda Irak, con la Segunda Guerra del Golfo, y los EE.UU. privatizaban sus fuerzas armadas, con la aparici\u00f3n de las empresas militares como la ex Blackwater, hoy Academi, especie de ej\u00e9rcito condotiero del poder financiero de Wall Street y Londres.<\/p>\n<p>Lentamente, los trabajadores norteamericanos comenzaron a sufrir un proceso de empobrecimiento, pero, adem\u00e1s, de desclasamiento. Pasaron de ser trabajadores industriales, con altos salarios y poderosos sindicatos, a desocupados subsidiados, en condiciones de enorme precariedad, en barriadas en decadencia, sin porvenir, sin salud p\u00fablica y sin educaci\u00f3n ni cultura. Los hijos de aquellos obreros de Illinois, que en la d\u00e9cada del 50 y del 60 hab\u00edan protagonizado hist\u00f3ricas huelgas, que alcanzaron ocupaciones de f\u00e1bricas reprimidas por la Guardia Nacional, vegetan en empleos de repositores de Wall Mart o vendedores de McDonald&#8217;s.<\/p>\n<p>Los gobiernos de Barack Obama, un hombre de color -no descendiente de esclavos, es necesario aclarar, ya que su padre era nacido en Kenya-, escogido y formado por el influyente Zbigniew Brzezinski -el ide\u00f3logo del acoso a la URSS, en su momento, y a Rusia, en la actualidad, y el gestor de la terrible guerra de Ir\u00e1n e Irak-. Despu\u00e9s de su fallido intento de imponer un sistema de salud que contemplase las ingentes necesidades del pueblo norteamericano, Obama no hizo sino ceder espacio al capital financiero, entregar dinero p\u00fablico a los bancos, despu\u00e9s del estallido de las burbujas especulativas, abandonando, hacia adentro del pa\u00eds, toda preocupaci\u00f3n vinculada al empobrecimiento de la clase media, blanca, negra y latina.<\/p>\n<p>En el plano internacional, el inexplicable Premio N\u00f3bel de la Paz lanz\u00f3 guerras criminales contra Libia, en primer lugar, uno de los pa\u00edses de mayor estabilidad pol\u00edtica de la regi\u00f3n, y, posteriormente, contra Siria, otro pa\u00eds que a lo largo de los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os ha mantenido una singular estabilidad. Es inolvidable, por lo tenebrosa, la escena de su Secretaria de Estado, Hillary Clinton, celebrando imp\u00fadicamente el vil asesinato de Mohamed Ghadaffy, que convirti\u00f3 su pa\u00eds en un espantoso lodazal, despedazado por enfrentamientos tribales que sus agentes han fomentado.<\/p>\n<p>Mientras en Europa, el mismo virus del neoliberalismo globalizador financiero fue imponiendo exactamente los mismos resultados. El conjunto de los pa\u00edses que conforman la UE han achicado sus estructuras industriales productivas y la especulaci\u00f3n y los negocios financieros han reemplazado a las f\u00e1bricas y los talleres. Los terribles bombardeos y la constante guerra contra los pa\u00edses del Medio Oriente han generado la m\u00e1s explosiva situaci\u00f3n de migraciones de poblaciones enteras sobre el presunto y presumido bienestar europeo. Los pa\u00edses de su periferia -Irlanda, Portugal, Grecia, Espa\u00f1a- comenzaron hace ya un tiempo a sentir el cintur\u00f3n de acero del Banco de Europa y las dificultades que cada uno de estos pa\u00edses encuentra para solucionar sus problemas. Los remedios que han dado sus organismos financieros no han hecho m\u00e1s que echar nafta al fuego, imponiendo el cerrojo de una deuda creciente con la consiguiente p\u00e9rdida de soberan\u00eda.<\/p>\n<p>Es esta situaci\u00f3n, y despu\u00e9s de este desarrollo, que el pueblo de los EE.UU. decidi\u00f3 elegir a Donald Trump y su discurso productivista, aislacionista y proteccionista contra la hipocres\u00eda de Hillary Clinton que le aseguraba continuar con el empobrecimiento, la desocupaci\u00f3n y los empleos basura. Repatriar las empresas fabriles que se fueron del pa\u00eds buscando mano de obra barata, alejarse de los conflictos mundiales, abandonar a Europa y acercarse a Rusia, replantear la relaci\u00f3n con China fueron los temas centrales de su campa\u00f1a. Una impronta racista contra la inmigraci\u00f3n mexicana y la insistencia en terminar un muro en la frontera sur del pa\u00eds -que el gobierno de Obama ya construy\u00f3 en sus dos terceras partes- permitieron al conglomerado monop\u00f3lico medi\u00e1tico presentar al rubio millonario como una amenaza contra la armon\u00eda de las naciones y la paz mundial. Esta campa\u00f1a, en defensa de una verdadera criminal de guerra, una c\u00ednica desalmada como la candidata dem\u00f3crata, movi\u00f3 a una parte de los sectores de clase media de las grandes ciudades, pero no logr\u00f3 la simpat\u00eda de los EE.UU. profundos, de sus estados \u201cflyover\u201d, como record\u00f3 el historiador Daniel James, en una nota iluminadora por lo singular en sus opiniones, en el diario P\u00e1gina 12<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n<p>El pensador y polit\u00f3logo brasile\u00f1o Roberto Mangabeira Unger dec\u00eda en un reportaje publicado por la BBC<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>: <em>\u201c<\/em><em>En resumen, la elecci<\/em><em>\u00f3<\/em><em>n de Trump es la rebeld<\/em><em>\u00ed<\/em><em>a de la mayor<\/em><em>\u00ed<\/em><em>a trabajadora blanca del pa<\/em><em>\u00ed<\/em><em>s contra su abandono. Ah<\/em><em>\u00ed<\/em><em> la cr<\/em><em>\u00ed<\/em><em>tica debe ser: Trump no es una respuesta adecuada. <\/em><em>Pero en pol\u00edtica todo tiene que ver con las alternativas. Entonces, \u00bfque es mejor? \u00bfContinuar con esa ortodoxia conservadora del Partido Dem\u00f3crata o da vuelta la mesa? Esas son las alternativas reales de la pol\u00edtica real. A partir de esa revuelta en Washington, los americanos deben buscar una resposta m\u00e1s adecuada y seria para el problema que la elecci\u00f3n de Trump revela\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Y a otra pregunta, contesta Mangabeira Unger: <em>\u201cLa base esencial de la eleicci\u00f3n de Trump fue el gran vac\u00edo creado en la pol\u00edtica americana, hace medio siglo, por el abandono de los intereses de la mayoria trabajadora blanca del pa\u00eds. El Partido Dem\u00f3crata substituy\u00f3 el proyecto del New Deal por concesiones a los intereses de las minor\u00edas y por la representaci\u00f3n de una visi\u00f3n del mundo de la clase que vive en los suburbios ricos\u201d<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La campa\u00f1a electoral y el resultado de las elecciones han hecho evidente una crisis de hegemon\u00eda dentro de las clases dominantes globales. Eso es un acontecimiento de importancia transcendental, tan poco frecuente como el paso del cometa Halley. Ha sido a trav\u00e9s de estas grietas aparecidas en el sistema hegem\u00f3nico como nuestros pa\u00edses y nuestros pueblos han encontrado un camino para su independencia y soberan\u00eda.<\/p>\n<p>Para nuestros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina implica un replanteamiento de las pol\u00edticas llevadas adelante por los sectores olig\u00e1rquicos, agroexportadores y financieros.\u00a0 Y para los sectores populares implica una ratificaci\u00f3n de la b\u00fasqueda de caminos basados en la autarqu\u00eda del capital imperialista, de autonom\u00eda de nuestras econom\u00edas y, una vez m\u00e1s, de recreaci\u00f3n de un gran espacio continental para el desarrollo de nuestras fuerzas productivas.<\/p>\n<p>Todo indica que tanto el NAFTA como el TISA y otros tratados globalizadores ser\u00e1n revisados, si no simplemente desarticulados. Ya, pocos d\u00edas despu\u00e9s del martes del triunfo de Trump, ca\u00eda el Tratado Transpac\u00edfico, un engendro supraestatal que pon\u00eda a nuestros estados nacionales bajo la jurisdicci\u00f3n de los grandes monopolios norteamericanos.<\/p>\n<p>El desconcierto se ha impuesto sobre el gobierno argentino que, como el mexicano, hizo campa\u00f1a por Hillary Clinton. La canciller argentina de ciudadan\u00eda extranjera, Susana Malcorra, tuvo que tocar el portero el\u00e9ctrico de la Tower Trump para intentar hablar con uno de sus cinco hijos. Toda pol\u00edtica de fortalecimiento industrial de EE.UU. significar\u00e1 un aumento de las tasas de inter\u00e9s a la vez que un fortalecimiento del d\u00f3lar frente al peso. El cacareado blanqueo de capitales encontrar\u00e1 escollos para su implementaci\u00f3n, mientras que la irresponsable pol\u00edtica de endeudamiento se enfrentar\u00e1 a un aumento del inter\u00e9s, poniendo al gobierno, y a nuestra econom\u00eda, en situaci\u00f3n cr\u00edtica. La lluvia de capitales, postergada semestre tras semestre, seguramente deber\u00e1 sufrir nuevas postergaciones, mientras en el mundo se construyen nuevas alianzas que pueden cambiar el escenario mundial.<\/p>\n<p>Sin duda, el triunfo de Trump y, sobre todo, la puesta en marcha de las pol\u00edticas prometidas en campa\u00f1a ofrecen un nuevo punto de lanzamiento para las pol\u00edticas nacionalistas, de industrializaci\u00f3n aut\u00f3noma y justicia social del peronismo. As\u00ed lo entendi\u00f3 r\u00e1pidamente Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner, con gran incomprensi\u00f3n por parte de buena parte de sus colaboradores m\u00e1s cercanos, preocupados por los toscos gestos, el desenfado machista y el histrionismo del nuevo presidente norteamericano. Es momento de reflexionar en t\u00e9rminos estrat\u00e9gicos con el convencimiento de que el mundo ha cambiado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cDurante dos siglos Inglaterra ha usado el proteccionismo, lo ha llevado hasta sus extremos, y le ha dado resultados satisfactorios. Despu\u00e9s de esos dos siglos, Inglaterra ha considerado conveniente adoptar el librecambio, por asumir que el proteccionismo ya no le puede dar nada. Pues bien, se\u00f1ores, mi conocimiento de mi patria me hace creer que, dentro de doscientos a\u00f1os, cuando Norteam\u00e9rica haya obtenido del r\u00e9gimen protector todo lo que este puede darle, adoptar\u00e1 firmemente el librecambio\u201d. <strong>Arturo Jauretche<\/strong>, <em>Pol<\/em><em>\u00ed<\/em><em>tica Nacional y Revisionismo Hist<\/em><em>\u00f3<\/em><em>rico, <\/em>p\u00e1gina 32, Corregidor, 2011, Buenos Aires.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0 En 1985 publiqu\u00e9 un art\u00edculo en el peri\u00f3dico Izquierda Nacional donde dec\u00eda: \u201cRodolfo Terragno, un periodista radicado en Londres -y que alguna vez supo entender la naturaleza dependiente de nuestro pa\u00eds y el car\u00e1cter parasitario de su clase dominante- es el ap\u00f3stol vern\u00e1culo y sus seguidores se reclutan, fundamentalmente, entre los innumerables licenciados y doctores salidos de nuestras universidades. Y su p\u00fablico lo forman diputados, senadores -oficialistas y opositores-, ministros y hasta el propio presidente. Como poco dotados Habsburgos, pierden horas invalorables escuchando a los modernos curanderos\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde 1980, el \u00fanico grupo demogr\u00e1fico de la poblaci\u00f3n estadounidense cuya tasa de mortalidad aument\u00f3 es el de la clase trabajadora blanca de m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os, concentrado en lo que despectivamente se llama \u201cflyover country\u201d, el pa\u00eds sobre el que se pasa en avi\u00f3n. Cada vez m\u00e1s estadounidenses de clase trabajadora coinciden con el gran comediante George Carlin cuando dijo, sobre el sue\u00f1o americano del que Ariel habla con tanta nostalgia: \u201cSe llama sue\u00f1o americano porque para creer en \u00e9l ten\u00e9s que estar dormido\u201d. https:\/\/www.pagina12.com.ar\/3944-america-se-rebela<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a><a href=\"http:\/\/www.bbc.com\/portuguese\/brasil-37977412\">\u00a0\u00a0\u00a0 http:\/\/www.bbc.com\/portuguese\/brasil-37977412<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los norteamericanos, antes que especialistas y estadistas, son entusiastas y deportistas, y ser\u00eda contrario a la tradici\u00f3n norteamericana realizar un cambio fundamental sin que se<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":331,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false},"categories":[45],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/330"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=330"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/330\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1179,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/330\/revisions\/1179"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/331"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=330"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=330"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=330"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}