{"id":91,"date":"2016-07-22T22:36:53","date_gmt":"2016-07-22T19:36:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.independenciaideas.com.ar\/?p=91"},"modified":"2020-04-08T21:18:47","modified_gmt":"2020-04-08T18:18:47","slug":"el-peronismo-el-albatros-del-poder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/?p=91","title":{"rendered":"El peronismo, el albatros del poder"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/independenciaideas.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/baraibar.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-135\" src=\"http:\/\/independenciaideas.com\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/baraibar-300x200.jpg\" alt=\"baraibar\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/institutoindependencia.com.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/baraibar-300x200.jpg 300w, https:\/\/institutoindependencia.com.ar\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/baraibar.jpg 720w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Por Julio Fern\u00e1ndez Baraibar<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>El albatros <\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>Por distraerse, a veces, suelen los marineros<\/em><\/p>\n<p><em>Dar caza a los albatros, grandes aves del mar,<\/em><\/p>\n<p><em>Que siguen, indolentes compa\u00f1eros de viaje,<br \/>\nAl nav\u00edo surcando los amargos abismos.<\/em><\/p>\n<p><em>Apenas los arrojan sobre las tablas h\u00famedas,<br \/>\nEstos reyes celestes, torpes y avergonzados,<\/em><\/p>\n<p><em>Dejan penosamente arrastrando las alas,<br \/>\nSus grandes alas blancas semejantes a remos.<\/em><\/p>\n<p><em>Este alado viajero, \u00a1qu\u00e9 in\u00fatil y qu\u00e9 d\u00e9bil!<br \/>\n\u00c9l, otrora tan bello, \u00a1qu\u00e9 feo y qu\u00e9 grotesco!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1\u00c9ste quema su pico, s\u00e1dico, con la pipa,<br \/>\nAqu\u00e9l, mima cojeando al planeador inv\u00e1lido!<\/em><\/p>\n<p><em>El Poeta es igual a este se\u00f1or de las nubes,<\/em><\/p>\n<p><em>Que habita la tormenta y r\u00ede del ballestero.<\/em><\/p>\n<p><em>Exiliado en la tierra, sufriendo el griter\u00edo,<\/em><\/p>\n<p><em>Sus alas de gigante le impiden caminar. <\/em><\/p>\n<p><strong><em>Charles Baudelaire<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong>Desde hace unos a\u00f1os intento utilizar las redes sociales (Facebook y Twitter) para, con iron\u00eda y humor o con acritud y sarcasmo, generar el debate pol\u00edtico, movilizar la reflexi\u00f3n, entre los miles de hombres y mujeres de todo el pa\u00eds y de todas las edades que se vinculan por sus simpat\u00edas y convicciones pol\u00edticas ligadas al peronismo, al Frente para la Victoria y a los gobiernos de N\u00e9stor y Cristina. Muchas veces estos comentarios han sido cr\u00edticos a equivocaciones y errores que hemos cometido desde el gobierno, a aspectos de la comunicaci\u00f3n de nuestras pol\u00edticas, a excesos de ideologismo en las argumentaciones. Muchas veces he logrado generar un interesante di\u00e1logo reflexivo. Muchas otras la discusi\u00f3n se ha convertido en airadas respuestas, insultos o enfrentamientos que han terminado en el bloqueo de quienes, lejos de querer pensar, prefieren encerrarse en la tranquilidad del autoconvencimiento, que reemplaza la necesaria discusi\u00f3n intelectual y pol\u00edtica por el\u00a0 bombardeo hormonal y la ret\u00f3rica combativa.<\/p>\n<p>En estos d\u00edas publiqu\u00e9 estos dos posteos que generaron una enorme discusi\u00f3n y muchas respuestas airadas pero vac\u00edas de pol\u00edtica:<\/p>\n<p>*\u00bfSabattella y Cerrutti son los \u00e1ngeles anunciadores del regreso de Cristina? Parece una parodia marechaliana de un Apocalipsis suburbano.<\/p>\n<p>* Bueno, me voy a dormir. Pero antes permitanme decirles que si la soluci\u00f3n radica en Sabattella, Cerruti, Trist\u00e1n Bauer y Teresa Parodi, ser\u00e1 mejor que aprendamos ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Voy a intentar aqu\u00ed explicar con amplitud el sentido de estos dos env\u00edos, partiendo del hecho de que, como comprender\u00e1n, tienen un alto contenido ir\u00f3nico y provocativo, sin que ello implique un juicio personal sobre los nombrados, sino estrictamente una opini\u00f3n pol\u00edtica. Para que quede definitivamente claro: un gobierno de Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner en el que s\u00f3lo los nombrados fuesen sus ministros ser\u00eda infinitamente mejor que el gobierno de Macri. Contar\u00eda con mi m\u00e1s decidido apoyo y no vacilar\u00eda en defenderlo si ello fuese necesario. Pero tambi\u00e9n estoy convencido de que el sistema pol\u00edtico y social que los mencionados dirigentes y ex funcionarios expresan es insuficiente para reconquistar la voluntad popular mayoritaria.<\/p>\n<p>Mi razonamiento parte de dos ejes principales.<\/p>\n<p><strong>La contundencia de una derrota<\/strong><\/p>\n<p>Por un lado, el convencimiento de que la derrota sufrida en las elecciones del a\u00f1o pasado ha sido profunda, seria, inesperada y rotunda. Hemos perdido en la Capital Federal -donde ni siquiera intentamos org\u00e1nicamente debilitar al sector del PRO en el balotaje-. Perdimos de manera sorprendente, en la provincia de Buenos Aires -que es la base de maniobras decisiva del peronismo para cualquier pol\u00edtica de poder-. En C\u00f3rdoba, un 70% de votos en contra hizo evidente la debilidad org\u00e1nica de cualquier estructura vinculada al gobierno nacional del FpV. En Santa Fe, donde en doce a\u00f1os no pudimos reconstruir nuestra hegemon\u00eda y casi triunfa un c\u00f3mico prostibulario sin programa ni partido. En Mendoza, la UCR ocup\u00f3\u00a0 el lugar de los viejos \u201cgansos\u201d conservadores e impuso un programa liberal y antiestatista. Y, por \u00faltimo, en Jujuy, triunf\u00f3 un candidato radical conservador cuyo \u00fanico programa era meter presa a Milagro Sala y poner fuera de la ley la organizaci\u00f3n T\u00fapac Amaru.<\/p>\n<p>La derrota en el balotaje coron\u00f3 este panorama en el que el peronismo y el Frente para la Victoria tan s\u00f3lo logr\u00f3 mantenerse en las provincias m\u00e1s pobres y menos pobladas del NOA y el NEA y en Santa Cruz, el territorio propio de los Kirchner. Despu\u00e9s de doce a\u00f1os de un gobierno que sac\u00f3 al pa\u00eds de su crisis pol\u00edtica, econ\u00f3mica e institucional m\u00e1s seria desde el a\u00f1o 1890, que inici\u00f3 un proceso de reindustrializaci\u00f3n, con crecimiento del mercado interno, que desendeud\u00f3 nuestras finanzas liberando al pa\u00eds del monitoreo del FMI, con una pol\u00edtica social que permiti\u00f3 un dr\u00e1stico mejoramiento de las condiciones de vida de los sectores medios y bajos de la sociedad -postergados del consumo durante 35 a\u00f1os-, que puso en marcha la capacidad cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica del pa\u00eds, alcanzando cotas extraordinarias con el ARSAT, el INVAP y la energ\u00eda nuclear, en suma, de un gobierno exitoso en lo general y con dificultades coyunturales propias producidas por la ca\u00edda internacional de las commodities, el electorado le dio la espalda a todo esto y llev\u00f3 a la presidencia a un hombre y un partido que explicitamente se encargaron de anunciar que todo eso ser\u00eda barrido de la escena p\u00fablica. Si esto no es una derrota profunda y seria, ignoro qu\u00e9 quieren decir esas palabras.<\/p>\n<p>Soy un convencido, en el mismo sentido que lo han publicado Gerardo Adrogu\u00e9 y Alejandro Grimson en P\u00e1gina 12<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, que el gobierno macrista no ser\u00e1 ef\u00edmero, tiene un programa claro y est\u00e1 dispuesto a implementarlo a macha martillo. Cuenta con el apoyo del sistema imperialista mundial y es punta de lanza para un proceso contrarrevolucionario en toda Suram\u00e9rica, que barra por tiempo indeterminado los avances logrados en nuestro duro camino integrador. Pensar que se trata de un grupo de pitucos improvisados, una barra de amigos del colegio festejando San Patricio, es un peligros\u00edsimo error, ya que nos impide reflexionar y elaborar pol\u00edticas de largo alcance que permitan la recuperaci\u00f3n del poder del estado, e ilusionarnos con la breve espera a la pueblada que se lo lleve en un helic\u00f3ptero. Las revoluciones son excepcionales y, por ello, imprevisibles. El sano juicio pol\u00edtico aconseja estar preparado para lo peor -cuatro a\u00f1os, ocho a\u00f1os-, pues de esa manera, cualquier salida inesperada nos encontrar\u00e1 pertrechados pol\u00edtica, organizativa y program\u00e1ticamente.<\/p>\n<p><strong>Las alas del albatros<\/strong><\/p>\n<p>El otro eje de mi razonamiento es el siguiente. El peronismo es un movimiento creado desde el poder. Respondi\u00f3 a una crisis completa de representatividad del sistema de partidos en 1940 y a la aparici\u00f3n de nuevos actores sociales -la clase obrera y el empresariado industrial nacional resultado de la sustituci\u00f3n espont\u00e1nea de importaciones, a consecuencia de la guerra-. Se\u00a0 organiz\u00f3 desde arriba y su triunfo electoral en 1946 -inesperado para el establishment- fue un voto a favor de las pol\u00edticas econ\u00f3micas y sociales que hab\u00eda comenzado a desarrollar la revoluci\u00f3n militar de junio de 1943. El pueblo argentino vot\u00f3 por la continuidad de esas pol\u00edticas y dio legitimidad a un poder cuyo origen era una breve sucesi\u00f3n de golpes de estado militares.<\/p>\n<p>Desde el poder, Juan Domingo Per\u00f3n organiz\u00f3 ese amplio frente nacional que comenz\u00f3 a llamarse peronismo, y que se nutr\u00eda de figuras pol\u00edticas provenientes del conservadorismo -H\u00e9ctor J. C\u00e1mpora, el general Filomeno Velazco, H\u00e9ctor Sustaita Seever, para dar algunos ejemplos-\u00a0 del socialismo -\u00c1ngel Borlenghi, Juan Atilio Bramuglia, Juan Unamuno, entre otros-, del radicalismo -todo el forjismo encabezado por Arturo Jauretche, m\u00e1s el propio vicepresidente Hortensio Quijano-, nacionalistas cat\u00f3licos -el ejemplo arquet\u00edpico es el escritor y poeta Leopoldo Marechal, pero tambi\u00e9n el padre Hern\u00e1n Ben\u00edtez, los hermanos Mu\u00f1oz Azpiri, Juan Cooke, Jos\u00e9 Mar\u00eda Rosa, etc-, stalinistas y trostquistas. Todos ellos fueron disolviendo sus antiguas pertenencias partidarias para integrar lo que finalmente fue el Partido Peronista.<\/p>\n<p>Lo caracter\u00edstico y novedoso fue el amplio espectro pol\u00edtico, econ\u00f3mico e ideol\u00f3gico de ese nuevo movimiento. Desde el movimiento obrero hasta los nuevos empresarios, desde sectores vinculados a la producci\u00f3n agropecuaria hasta industriales navieros, desde notorios masones a cat\u00f3licos declarados y militantes, desde resonantes apellidos de las desva\u00eddas aristocracias provinciales hasta los hijos de \u00e1rabes y jud\u00edos que en las provincias, sobre todo del NOA, iban conformando una nueva burgues\u00eda, todos los sectores enfrentados al viejo pa\u00eds agroexportador, al privilegio olig\u00e1rquico tuvieron su lugar en el Arca de No\u00e9 que fue siempre el peronismo.<\/p>\n<p>Solo desde el poder del Estado y con mano firme se pod\u00eda mantener la unidad de ese frente nacional.<\/p>\n<p>Baudelaire ha escrito un famoso poema llamado El Albatros, en el que compara al majestuoso p\u00e1jaro con el poeta. Describe en sus versos la belleza a\u00e9rea de <em>\u201ceste se\u00f1or de las nubes \/ que habita la tormenta y r\u00ede del ballestero\u201d<\/em>. Los marineros, dice Baudelaire suelen voltearlo a la cubierta y all\u00ed se convierte en in\u00fatil y d\u00e9bil, en feo y grotesco. Y termina con estos versos que, a mi entender, metaforizan la situaci\u00f3n del peronismo:<\/p>\n<p><em>\u201cExiliado en la tierra, sufriendo el griter\u00edo, \/ Sus alas de gigante le impiden caminar\u201d. <\/em><\/p>\n<p>El peronismo, en el poder, se asemeja, en su autonom\u00eda, en su agilidad de movimientos, en su grandeza, a ese albatros que cruza los mares del Sur. Pero alejado del poder, <em>\u201csus alas de gigante le impiden caminar\u201d<\/em>. Le cuesta recomponer sus amplias alas, trastabilla con la inmensidad de su cuerpo y se le hace dif\u00edcil volver a remontar el vuelo.<\/p>\n<p>Sobre estas caracter\u00edsticas, que son la fortaleza y la debilidad del peronismo, se han montado las fuerzas de la reacci\u00f3n olig\u00e1rquica e imperialista para intentar, desde hace m\u00e1s de 70 a\u00f1os, destruirlo, dividirlo y, si fuera posible, borrar toda memoria de su existencia. No ser\u00eda la primera vez en nuestra historia. La Argentina agroexportadora intent\u00f3 borrar todas las resistencias nacionales del siglo XIX a la dominaci\u00f3n colonial, desde Rosas y la Vuelta de Obligado hasta el Chacho, Felipe Varela y L\u00f3pez Jord\u00e1n.<\/p>\n<p>Esta operaci\u00f3n tiene la forma de un movimiento de pinzas que, por derecha e izquierda, intenta y va a intentar neutralizar la extraordinaria capacidad movilizadora y transformadora que el peronismo ha tenido en la pol\u00edtica argentina y con proyecci\u00f3n continental.<\/p>\n<p>Es evidente que la alianza liberal en el gobierno intenta generar las condiciones que permitan la aparici\u00f3n de un peronismo integrado al sistema agroexportador, financiero y de alineaci\u00f3n autom\u00e1tica con los EE.UU.\u00a0 Este peronismo -que de alguna manera fue configurado durante el menemismo, a\u00fan cuando las condiciones del pa\u00eds eran otras-, que constitu\u00edr\u00eda una de las patas de un sistema bipartidista, se caracterizar\u00eda por un acuerdo cupular con las dirigencias m\u00e1s claudicantes y empresariales del movimiento obrero y los sectores pol\u00edticos m\u00e1s conservadores de las provincias y una relativamente mayor preocupaci\u00f3n por los sectores m\u00e1s humildes de la poblaci\u00f3n. Frente a una coalici\u00f3n liberal-desarrollista, vinculada a los sectores agroexportadores, las empresas extranjeras y el capital financiero internacional, este peronismo intentar\u00eda paliar las brutales consecuencias de un proceso de desindustrializaci\u00f3n, desocupaci\u00f3n y retroceso general de las condiciones generadas desde el 2003 en adelante, sobre los sectores m\u00e1s vulnerables de nuestra sociedad. El punto central es no cuestionar el modo de inserci\u00f3n de la Argentina en la globalizaci\u00f3n dictada por el capital financiero, mantener el esquema agroexportador y aplastar a las \u201cindustrias artificiales\u201d, estableciendo desde el estado una pol\u00edtica social que aten\u00fae los efectos predadores de esa concepci\u00f3n. Es lo que ocurri\u00f3, m\u00e1s o menos, durante los dos gobiernos de Carlos Menem.<\/p>\n<p>Esta alternativa es la que se expresa atr\u00e1s de los reclamos por el bipartidismo y la alternancia en el poder y tiene como ejemplo el r\u00e9gimen postpinochetista de Chile. Dos grandes alianzas, caracterizadas como de centro derecha y centro izquierda, alternan en el ejercicio de la presidencia sin que ninguna de ellas cuestione o intente modificar el modelo minero-exportador-financiero, cerrilmente privatizador, chileno.<\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente se ejerce, desde la izquierda, una presi\u00f3n para que los elementos m\u00e1s din\u00e1micos y los aspectos program\u00e1ticos m\u00e1s cuestionadores del status quo semicolonial se aislen del conjunto de los sectores nacionales y populares, tendiendo a generar un movimiento de gran pureza ideol\u00f3gica y principista, sin capacidad de acumular fuerza electoral. Si esa maniobra prosperara, la fuerza transformadora que fue capaz de modificar durante 12 a\u00f1os el rumbo de la Argentina, podr\u00eda convertirse en una organizaci\u00f3n pol\u00edtica testimonial, de una intensa capacidad militante y de movilizaci\u00f3n -que tender\u00eda a decaer-, pero conformada a elegir algunos diputados en los centros urbanos y carente de toda capacidad de asumir el poder del Estado.<\/p>\n<p><strong>El Partido Justicialista<\/strong><\/p>\n<p>El partido creado por Per\u00f3n tuvo varias denominaciones a lo largo de su ya larga historia. Es sabido que las elecciones de 1946 son ganadas por el Partido Laborista, que es acompa\u00f1ado por la Uni\u00f3n Civica Radical Junta Renovadora y el Partido Independiente, ya mencionado. El partido Laborista hab\u00eda sido fundado por Luis Gay, fundador e hist\u00f3rico dirigente del gremio telef\u00f3nico y adscripto a una corriente de sindicalismo revolucionario, enfrentado al sindicalismo de origen socialista y comunista. La idea original de Gay y del dirigente de la carne, Cipriano Reyes, era la constituci\u00f3n de un partido obrero, al modo de los laboristas brit\u00e1nicos -del cual toma el nombre- o de la socialdemocracia escandinava -partidos estos que se estructuran alrededor de los sindicatos obreros-. El partido Laborista proporcion\u00f3 m\u00e1s del 80 % de los votos a Per\u00f3n, constituy\u00e9ndose, por consiguiente en la principal fuerza pol\u00edtica. La campa\u00f1a electoral hab\u00eda estado te\u00f1ida de enfrentamientos y desinteligencias entre los laboristas y los radicales de la Junta Renovadora, que pusieron en peligro la continuidad de la alianza. \u201cEn Buenos Aires, Tucum\u00e1n, Catamarca, Jujuy, Santiago del Estero y San Lu\u00eds las dos mayores formaciones pol\u00edticas concurrieron por separado a la contienda electoral\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>Inmediatamente asumido al poder, el 23 de mayo de 1946, el presidente da un discurso en el que declara disueltos todos los partidos que lo hab\u00edan llevado a la presidencia y anuncia la creaci\u00f3n del Partido \u00danico de la Revoluci\u00f3n Nacional. La naturaleza bonapartista de la conducci\u00f3n de Per\u00f3n<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> y el hecho incontrastable de que esos votos no le pertenec\u00edan a los partidos de la alianza fue el sustrato pol\u00edtico de esa medida. Las autoridades del nuevo partido ser\u00e1n los diputados y senadores electos que se desempe\u00f1aban al momento como presidentes de los bloques parlamentarios. No es este el espacio para recapitular los intensos debates y fricciones que esta decisi\u00f3n trajo aparejada<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> y que entre otras consecuencias fue una de las causas de la prisi\u00f3n, hasta 1955, de Cipriano Reyes.<\/p>\n<p>La vida del Partido \u00danico de la Revoluci\u00f3n ser\u00eda breve. En enero de 1947, Per\u00f3n cambia el nombre del partido por el de Partido Peronista y reemplaza su Consejo Superior, terminando as\u00ed -desde arriba-con los enfrentamientos entre los dirigentes de diversa procedencia que amenazaban ya la unidad del bloque parlamentario. El nuevo partido tendr\u00e1 una mayor presencia de dirigentes que act\u00faan directamente como representantes del presidente Per\u00f3n, frente a aquellos dirigentes de procedencia radical o laborista. La incidencia de los dirigentes provenientes de los sindicatos quedar\u00e1 reducida, hecho al que se le suma la renuncia de Luis Gay al frente de la CGT.<\/p>\n<p>Este Partido Peronista se ir\u00e1 convirtiendo, poco a poco, en un mecanismo puramente electoral, sin elecciones internas y donde las candidaturas eran resueltas a puertas cerradas en reuni\u00f3n con el presidente Per\u00f3n.<\/p>\n<p>Es de destacar que, en 1955, cuando el golpe militar derroca al presidente, el Partido Peronista se encontraba intervenido en todas sus secciones. El liderazgo de Per\u00f3n se ejerci\u00f3, durante todos esos a\u00f1os, de manera directa y sin intermediaciones, que es lo que caracteriza a los movimientos bonapartistas o, si se quiere usar una categor\u00eda m\u00e1s cercana en el tiempo, populistas.<\/p>\n<p>El Partido Justicialista nace como consecuencia de la proscripci\u00f3n de Per\u00f3n y del peronismo entre 1955 y 1973 y, primero del Decreto-Ley 4161 del 5 de marzo de 1956, que prohib\u00eda la menci\u00f3n del nombre de Per\u00f3n y Eva y cualquiera de sus derivados, y, posteriormente, de la ley de partidos pol\u00edticos dictada por el general Lanusse, que, como un eco de aquel decreto, prohibi\u00f3 los nombres que se derivaran de un nombre propio o que tuvieran el adjetivo \u201cargentino\u201d o \u201cnacional\u201d. Excepci\u00f3n fue el partido dem\u00f3crata \u201ccristiano\u201d, a pesar de que Cristo fue, como lo dice la fe cat\u00f3lica, el nombre propio del fundador de la doctrina.<\/p>\n<p>Mientras vivi\u00f3 Per\u00f3n, el Partido Justicialista no fue otra cosa que el instrumento electoral de lo que se llamaba el Movimiento Nacional Justicialista, estructura de hecho que comprend\u00eda al conjunto de fuerzas pol\u00edticas, sindicales, empresarias, estudiantiles, femeninas y organizaciones libres del pueblo conducidas por Per\u00f3n o por sus delegados personales. Los a\u00f1os 60 y 70\u00a0 fueron testigos de los r\u00edspidos debates alrededor de estos conceptos y de las relaciones entre el Movimiento y el Partido, entre los movimientistas y los partidocr\u00e1ticos, entre los \u201cnacionales\u201d y los \u201cliberales\u201d (las comillas para marcar la naturaleza relativa de esas caracterizaciones).<\/p>\n<p>El golpe militar de 1976 pone fin a ese y a muchos otros debates y, al ser desalojado del poder, el peronismo se encuentra con una encrucijada que, de alguna manera, ha caracterizado su historia: la dificultad en construir una fuerza pol\u00edtica desde el llano que le permitiese reconquistar el poder. En gran parte, esa dificultad fue una de las causas de la derrota electoral de 1983.<\/p>\n<p>El hecho es que la \u00fanica vez que este Partido Justicialista tuvo elecciones internas para definir las candidaturas presidenciales fue en 1988. En ellas, un candidato que carec\u00eda de la estructura partidaria, Carlos Menem, le gan\u00f3 a quien era gobernador de la provincia de Buenos Aires y, en cierta manera, responsable de la adecuaci\u00f3n del partido a las condiciones impuestas por el democratismo alfonsinista, que fue Antonio Cafiero. El triunfador de aquellas \u00fanicas internas fue el presidente peronista que m\u00e1s hizo, en democracia, por arrasar con la Argentina industrial, de alto niveles de empleo y bienestar popular y de pol\u00edtica internacional soberana y que desemboc\u00f3 en la crisis del a\u00f1o 2001, despu\u00e9s de haber hecho todo lo posible para que triunfase Fernando de la R\u00faa, y no el candidato del justicialismo, en 1999.<\/p>\n<p>Este breve repaso hist\u00f3rico no tiene otra intenci\u00f3n que desdramatizar o poner en su verdadero contexto la importancia y el verdadero papel que ha jugado el Partido Justicialista a lo largo de estas siete d\u00e9cadas. Ha sido un mecanismo de acceso a cargos electorales, a nivel nacional, provincial y comunal, pero no mucho m\u00e1s que eso. En muchos casos ha sido capaz de generar conducciones altamente representativas, tanto de su electorado como de las tareas hist\u00f3ricas que el peronismo tiene en la pol\u00edtica argentina. En muchos otros, ha generado conducciones que han sido capaces de expresar a su electorado, en el plano territorial, pero que no han representado o no representan los objetivos de Independencia Econ\u00f3mica, Soberan\u00eda Pol\u00edtica y Justicia Social que son la raz\u00f3n de ser del movimiento. Ha tenido enormes dificultades en resolver el juego interno y, desde el poder, se acudi\u00f3 al recurso de la ley de lemas, ante la imposibilidad de unificarse en una sola candidatura.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 as\u00ed a las elecciones del a\u00f1o 2003 donde se presentaron tres candidatos peronistas, por afuera de la sigla PJ, y donde sali\u00f3 elegido presidente el candidato segundo en cantidad de votos, ante la hu\u00edda de Carlos Menem del balotaje.<\/p>\n<p><strong>El ciclo Kirchner<\/strong><\/p>\n<p>El triunfo electoral de N\u00e9stor Kirchner y el retorno del justicialismo a su programa hist\u00f3rico fue, como el nacimiento mismo del peronismo, una pol\u00edtica llevada adelante desde el poder y de manera sorpresiva. El PJ no jug\u00f3 un papel protag\u00f3nico en todos esos a\u00f1os, aunque un grupo de gobernadores apoy\u00f3 desde el principio y ampli\u00f3 la base de representaci\u00f3n con que N\u00e9stor Kirchner lleg\u00f3 a la presidencia. Desde ese lugar, N\u00e9stor Kirchner, primero, y Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner, despu\u00e9s, ejercieron el mismo tipo de poder que caracterizara a los gobiernos de Juan Domingo Per\u00f3n. Disciplinaron a los gobernadores reacios, se apoyaron en jefes comunales, pasando por encima del gobierno provincial, encolumnaron a los d\u00edscolos e impusieron sus puntos de vista. El Partido Justicialista se amold\u00f3 a estos criterios y fue, durante los doce a\u00f1os de gobierno, muy parecido a lo que hab\u00eda sido aquel Partido Peronista de los a\u00f1os cincuenta, un aparato electoral eficaz y necesario para consolidar el poder y el programa que desde el poder se llevaba adelante.<\/p>\n<p>Obviamente, este mecanismo -insisto, propio y caracter\u00edstico de los movimientos populistas<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>&#8211; tiene un precio pol\u00edtico. El bonapartismo tiende a una conducci\u00f3n vertical, a prescindir de la discusi\u00f3n y a imponer decisiones de manera burocr\u00e1tica. Quien cumple el papel articulador del sistema de demandas tiende a encerrarse en el poder, a rodearse no siempre de los m\u00e1s capaces, sino los m\u00e1s obedientes, a desplazar, muchas veces arbitrariamente a quienes intentan exponer alguna cr\u00edtica, a perseverar, a menudo, en el error, como manera de ejercer la autoridad<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>Durante estos doce a\u00f1os la vida interna del Partido Justicialista, sus autoridades y congresos no tuvieron ninguna existencia real. En la Capital Federal, la sede del PJ Nacional tuvo sus puertas cerradas a toda actividad interna y el padr\u00f3n de afiliados es un misterio parecido al de los manuscritos del Mar Muerto. La situaci\u00f3n se repiti\u00f3 en casi todas las provincias en las que cada uno de los gobernadores ha ejercido m\u00e1s o menos la misma mec\u00e1nica.<\/p>\n<p>No hay en estas l\u00edneas un intento moralizador. La ruptura con el modelo agroexportador financiero, la consolidaci\u00f3n de la independencia nacional y la transferencia de ingresos de los sectores tradicionales al conjunto del pueblo, en la creaci\u00f3n de un mercado interno que ponga en movimiento el sistema productivo industrial, no es una tarea que tenga un manual de instrucciones o un protocolo de buenas maneras. EE.UU. lo logr\u00f3 a trav\u00e9s de una guerra civil, con unos 800.000 muertos, la consecuente desvastaci\u00f3n econ\u00f3mica y las secuelas de bandolerismo y anomia social que continuaron durante a\u00f1os. La abolici\u00f3n de la esclavitud, como puede verse en la notable pel\u00edcula \u201cLincoln\u201d, dirigida por Steve Spielberg, y en el libro de Doris Kearns Goodwin, en el que se basa el filme, fue lograda a trav\u00e9s de enrevesadas y non sanctas maniobras de Abraham Lincoln que iban desde la compra de representantes, ofreci\u00e9ndoles cargos de recaudadores de impuestos, hasta enga\u00f1os, presiones y chantajes. La historia no ha sido nunca un baile de se\u00f1oritas, o, como afirmaba el poeta peruano Leoncio Bueno, <em>\u201cel oro no viene amonedado\u201d<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Despu\u00e9s del 22 de noviembre<\/strong><\/p>\n<p>Como hemos dicho, el peronismo sufri\u00f3 un duro golpe con la derrota electoral del a\u00f1o pasado y se hicieron evidentes las diferencias t\u00e1cticas y estrat\u00e9gicas, en sordina mientras estuvo en el gobierno. Esas diferencias perdieron el freno inhibitorio que el ejercicio de la presidencia impon\u00eda y las cr\u00edticas a la campa\u00f1a electoral, al ejercicio del poder en los \u00faltimos a\u00f1os, al rigor interno y a la imposici\u00f3n de criterios por encima de la capacidad de convencimiento se hicieron p\u00fablicas. La derrota, casi incomprensible, en la provincia de Buenos Aires, permanente basti\u00f3n de la recuperaci\u00f3n peronista, dej\u00f3 abierta una interna originada ya en la campa\u00f1a de las PASO y el enfrentamiento electoral entre An\u00edbal Fern\u00e1ndez y Juli\u00e1n Dom\u00ednguez. Es indudable, pasados unos meses, que una buena parte de la conducci\u00f3n territorial peronista en el conurbano bonaerense sinti\u00f3 al binomio Fern\u00e1ndez-Sabattella como una imposici\u00f3n y el hecho es que ninguno de los dos miembros de la f\u00f3rmula gan\u00f3 en su propio territorio.<\/p>\n<p>Se abri\u00f3 entonces un per\u00edodo de intensa discusi\u00f3n interna, apremiada adem\u00e1s por la necesidad de poner al Partido Justicialista en orden con la Ley de Partidos Pol\u00edticos y la justicia electoral, que imponen plazos perentorios para la realizaci\u00f3n de su Congreso y la elecci\u00f3n de sus autoridades en todo el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Las dos grandes corrientes internas son: por un lado, quienes consideran que Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner es la conductora natural del espacio Frente para la Victoria -incluido en el mismo al peronismo-, m\u00e1s all\u00e1 incluso de detentar o no la presidencia del partido justicialista. Por el otro, quienes consideran que la conducci\u00f3n kirchnerista-cristinista es un per\u00edodo superado por el resultado electoral y que el peronismo debe seguir un camino similar al trazado por el ex gobernador cordob\u00e9s, Jos\u00e9 Manuel de la Sota.\u00a0 El gobernador salte\u00f1o Juan Manuel Urtubey se ha convertido en la expresi\u00f3n m\u00e1s expl\u00edcita de esta propuesta y sus coqueteos con el presidente de la Rep\u00fablica llegan al borde mismo del contubernio. La propuesta incorpora al ex intendente de Tigre y candidato presidencial por el Frente Renovador, Sergio Massa, alejado del justicialismo desde hace m\u00e1s de dos a\u00f1os, aunque con distintas simpat\u00edas e influencias en el mismo.<\/p>\n<p>Entre esos dos puntos existe una variedad de matices, tendientes en todos los casos a mantener una imprescindible unidad, lo m\u00e1s amplia posible y que permita llegar al 2017 como una fuerza pol\u00edtica en condiciones de enfrentar exitosamente al oficialismo liberal-conservador en las elecciones legislativas de medio mandato. En esa franja, rica en matices, juegan dirigentes de amplio apoyo popular y larga experiencia como Daniel Scioli -el hombre que remont\u00f3, a fuerza de voluntad, amplio apoyo popular y con gran resistencia interna, una elecci\u00f3n presidencial enormemente complicada por la derrota bonaerense-, Jos\u00e9 Luis Gioja -el veterano ex gobernador de San Juan, muy cercano a la presidencia de la rep\u00fablica durante los doce a\u00f1os de gobierno de N\u00e9stor y Cristina- y Jorge Capitanich -el ex gobernador del Chaco, ex jefe de gabinete durante el per\u00edodo de mayor enfrentamiento con el monopolio medi\u00e1tico y actual intendente victorioso de la ciudad de Resistencia. A este cuadro debe sumarse al movimiento sindical, dividido en varias centrales, con importantes matices en su seno, y que, a partir de febrero, es protagonista del primero y m\u00e1s importante enfrentamiento con el gobierno y los sectores patronales: la apertura de la discusi\u00f3n paritaria despu\u00e9s de un brutal ajuste sobre los salarios y una descomunal suba de precios y tarifas.<\/p>\n<p>Cuando nuestra Corriente Causa Popular decidi\u00f3, semanas atr\u00e1s, afiliarse al peronismo dijimos:<\/p>\n<p><em>\u201cLos viejos sectores y clases de terratenientes, agentes financieros, bancos y compa\u00f1\u00edas extranjeras han vuelto al poder, arrasando con la independencia econ\u00f3mica y la justicia social. Su principal objetivo pol\u00edtico es convertir al Partido Justicialista, creado por Juan Domingo Per\u00f3n como herramienta electoral del movimiento nacional y popular, en una alternativa \u201cpopular\u201d de la partidocracia liberal. Estamos convencidos que la \u00fanica forma de evitar esa domesticaci\u00f3n, que alejar\u00eda por d\u00e9cadas la posibilidad de retomar el rumbo del 17 de octubre de 1945, es consolidar al peronismo como el gran movimiento nacional y no como la alternativa dentro del r\u00e9gimen de la dependencia. A ello nos comprometemos al afiliarnos. Fuera del peronismo y en oposici\u00f3n al movimiento obrero, se corre el peligro de quedar reducido a un partido sin posibilidades de poder, debilitando y hasta dividiendo el gran frente nacional en provecho de los intereses que se proclama combatir\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>Todo lo que ha ocurrido y ocurrir\u00e1 en el seno del peronismo y del Frente para la Victoria en los pr\u00f3ximos meses est\u00e1 directamente vinculado a este juego de pinzas, que, con distinta intencionalidad, se ejerce sobre la unidad del frente nacional.<\/p>\n<p>Esta compleja situaci\u00f3n se agudiz\u00f3 en la votaci\u00f3n parlamentaria del proyecto reendeudador del Poder Ejecutivo y el pago a los fondos buitres, que fue seguido por la derogaci\u00f3n de la Ley de Servicios Audiovisuales. La ruptura de la unidad del bloque del Frente para la Victoria fue, por cierto, un nuevo triunfo del oficialismo, pero que no hizo m\u00e1s que ratificar el triunfo logrado en el balotaje. Las presiones sobre las provincias, sumado a las deserciones pol\u00edticas de un n\u00famero importante de diputados y senadores, aumentaron la sensaci\u00f3n de derrota y pusieron en boca de una parte del peronismo y el Frente para la Victoria la palabra \u201ctraici\u00f3n\u201d para caracterizar esas decisiones.<\/p>\n<p>Mientras todo esto ocurr\u00eda, Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner se manten\u00eda en silencio en su terru\u00f1o patag\u00f3nico.<\/p>\n<p><strong>La conducci\u00f3n del PJ y el FpV<\/strong><\/p>\n<p>Los distintos sectores del justicialismo lograron conformar una conducci\u00f3n nacional cuyo objetivo es el cumplimiento de los mecanismos legales y estatutarios para mantener la personer\u00eda pol\u00edtica del partido. Los nombres que lo integran expresan esos distintos sectores y su importancia no es otra que establecer los mecanismos formales dentro de los cuales deber\u00e1 darse la discusi\u00f3n pol\u00edtica,\u00a0 es decir, establecer el rumbo del movimiento. Esta conducci\u00f3n refleja las distintas situaciones provinciales y municipales y es expresi\u00f3n de la presencia territorial del partido.<\/p>\n<p>A su vez, los sectores no peronistas que forman el Frente para la Victoria, con la participaci\u00f3n de agrupaciones como La C\u00e1mpora y Kolina, sin base territorial, pero con un importante activo militante, desaf\u00edan estas gestiones y, sinti\u00e9ndose expresi\u00f3n de los puntos de vista de Cristina Kirchner, han organizado importantes reuniones callejeras en las principales ciudades del pa\u00eds. El encuentro realizado en Avellaneda el 20 de marzo reuni\u00f3 a todos esos sectores, que expresan lo que la prensa comercial define como centro izquierda del espectro pol\u00edtico y que est\u00e1 integrado por grupos tales como Nuevo Encuentro de Sabbatella, el Partido Comunista Congreso Extraordinario, Carta Abierta y los radicales alfonsinistas de Leopoldo Moreau. Pero adem\u00e1s estuvieron dirigentes nacionales como Jorge Capitanich, Agust\u00edn Rossi, algunos intendentes de Buenos Aires, como Ferraresi, Mussi y Dura\u00f1ona. Todos estos distintos sectores se caracterizan, en general, por fuerte definiciones pol\u00edtico-ideol\u00f3gicas, pero sin el poder y la representatividad de ninguna provincia.<\/p>\n<p><strong>La vuelta de Cristina<\/strong><\/p>\n<p>La impasse generada por la ruptura del bloque de diputados y senadores del FpV, los pases de factura por los resultados electorales y la campa\u00f1a abiertamente oficialista de algunos dirigentes, como el gobernador de Salta Juan Manuel Urtubey, tuvo un cimbronazo con la aparici\u00f3n en Buenos Aires de la ex presidenta Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner.<\/p>\n<p>El empecinamiento resentido de un juez pistolero, montado sobre un caso absolutamente carente de toda consistencia jur\u00eddica, hizo que Cristina\u00a0 tuviera la obligaci\u00f3n de presentarse ante el juzgado, so pena de ser llevada por la fuerza p\u00fablica. La bravuconada del juez Bonad\u00edo, que hasta \u00faltimo momento trat\u00f3 de ser frenada por el gobierno e, incluso, por sectores del poder judicial, signific\u00f3 la realizaci\u00f3n de un multitudinario acto de masas, en las puertas mismas de los Tribunales, en la calle Comodoro Luis Py.<\/p>\n<p>Vale la pena recordar a este marino nacido en Barcelona, que atraves\u00f3 todo el tumultuoso siglo XIX rioplatense y particip\u00f3 en todos los principales entreveros civiles, desde el sitio de Montevideo, en manos de los colorados de Fructuoso Rivera, hasta la represi\u00f3n al levantamiento mitrista de 1874, pasando por la Guerra del Paraguay. Si bien es cierto que toda su vida fue leal a la provincia de Buenos Aires, su \u00faltima actuaci\u00f3n, signific\u00f3, ni m\u00e1s ni menos, que la afirmaci\u00f3n de la jurisdicci\u00f3n argentina sobre la actual provincia de Santa Cruz, disputada por el gobierno chileno. De manera que la ex presidenta, por esos caprichos de Cl\u00edo, retom\u00f3 la actividad pol\u00edtica justo en la calle que recuerda al marino por el cual el Calafate es argentino y la propia Cristina pudo ser senadora de esa provincia.<\/p>\n<p>El acto y el discurso de Cristina conmocionaron un escenario pol\u00edtico que se debat\u00eda en medio de una ag\u00f3nica desorientaci\u00f3n. Cristina, con su capacidad de convocatoria, ya fuera del poder del Estado, se convirti\u00f3 en la dirigente pol\u00edtica capaz de desequilibrar los tantos.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, comenz\u00f3 una intensa actividad pol\u00edtica, que contrasta vivamente con el astuto silencio mantenido durante los primeros cuatro meses de gobierno de Macri, y se ha entrevistado con los diputados del FpV, visit\u00f3 la isla Maciel y se reuni\u00f3 con el movimiento de curas villeros, convoc\u00f3 a los artistas y personalidades de la cultura, a los movimientos sociales y a los senadores del FpV. A lo largo de todos esos encuentros, Cristina ha intentado hacer expl\u00edcito el sentido de su llamado a un Frente Ciudadano, entendido como un gran movimiento, que no solo convoca a los sectores pol\u00edticos afines, sino que busca asumir la representaci\u00f3n de todos los requerimientos y necesidades que la sociedad argentina ha comenzado a enfrentar a partir del modelo de ajuste neoliberal y financiero impuesto por el gobierno.<\/p>\n<p>Pero sobre todo, ha puesto en tensi\u00f3n a la conducci\u00f3n justicialista al plantear de manera abierta y clara la cuesti\u00f3n de la unidad y del sentido y objetivo de la misma.<\/p>\n<p>Al regresar a la Argentina, en 1973, Juan Domingo Per\u00f3n expuso, con la s\u00edntesis epigram\u00e1tica que lo caracterizaba, el tema de la unidad: <em>\u201cYo vine al pa\u00eds para unir y no para fomentar la desuni\u00f3n entre los argentinos. Yo vine al pa\u00eds para lanzar un proceso de liberaci\u00f3n nacional y no para consolidar la dependencia\u201d<\/em>. O sea, la unidad de los argentinos -y por ende del movimiento nacional y popular- esta determinada y condicionada por el objetivo de la misma: \u201clanzar un proceso de liberaci\u00f3n nacional y no para consolidar la dependencia\u201d.<\/p>\n<p>El escenario pol\u00edtico no est\u00e1, ni mucho menos, cerrado y cristalizado. La capacidad de movilizaci\u00f3n, el contacto directo con amplios sectores urbano y juveniles y la confianza que estos depositan en Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner no se traducen mec\u00e1nicamente en un resultado electoral. Las representaciones territoriales, el poder de los gobernadores y la capacidad electoral de la maquinaria justicialista por s\u00ed mismos, tampoco garantizan el necesario rumbo de independencia nacional, desarrollo industrial con justicia social, autonom\u00eda cient\u00edfico-tecnol\u00f3gica y consolidaci\u00f3n y ampliaci\u00f3n del mercado interno.<\/p>\n<p>Entre la tensi\u00f3n de las dos alas de este albatros derribado se jugar\u00e1 la pol\u00edtica en el futuro inmediato. Esas alas, en el albatros, necesitan un poderoso estern\u00f3n; en el movimiento nacional y popular esa funci\u00f3n la cumple una conducci\u00f3n representativa que sea capaz de liderar el conjunto para volver a surcar el espacio del poder.<\/p>\n<p>A esa necesidad del conjunto, a esa imprescindible participaci\u00f3n del peronismo, que sigue siendo la m\u00e1s alta representatividad pol\u00edtica del pueblo argentino -de las grandes masas oprimidas de las ciudades y del campo, de la ciudad de Buenos Aires y de las provincias- se refer\u00edan aquellos posteos que dieron origen a esta demasiado extensa disquisici\u00f3n, a la que, todos los d\u00edas, se le han sumado nuevos elementos y datos.<\/p>\n<p>Tenemos por delante una gigantesca tarea: derrotar al gobierno liberal conservador basado en las empresas imperialistas y sus gerentes. Solo la pol\u00edtica, tan reivindicada todos estos a\u00f1os de reencuentro con nuestras mejores tradiciones, podr\u00e1 mantener la unidad de criterio y de acci\u00f3n del movimiento nacional. En ese sentido, tengo para m\u00ed que es tan contraproducente entregar de antemano fuerzas al enemigo, como intentar manejar algo tan rico, complejo y representativo como el peronismo, con criterios dignos de un grupo de boyscouts o de desangelados calculadores.<\/p>\n<p>Buenos Aires, 21 de abril de 2016<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>\u00a0Tres estrategias para la oposici\u00f3n<\/strong>, 29 de marzo de 2016, http:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/elpais\/1-295656-2016-03-29.html<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mar\u00eda Moira Mackinnon, \u201cSobre los Or\u00edgenes del Partido Peronista. Notas Introductorias\u00bb en <strong>Representaciones Inconclusas, las Clases, los Actores y los Discursos de la Memoria, 1912-1946&#8243;<\/strong>, Waldo Ansaldi, Alfredro Pucciarelli, Jos\u00e9 Villarruel, Editores. Editorial Biblos, Buenos Aires, (1995).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cEl bonapartismo (expresi\u00f3n derivada del papel desempe\u00f1ado por Napole\u00f3n I y su sobrino Luis Napole\u00f3n en la historia de Francia) es el poder personal que se ejerce &#8216;por encima&#8217; de las clases en pugna, hace el papel de \u00e1rbitro entre ellas\u201d<\/em>. Jorge Abelardo Ramos, <strong>Revoluci\u00f3n y Contrarrevoluci\u00f3n en la Argentina, tomo 5. La era del peronismo (1943-1976)<\/strong>, Ediciones Continente, Buenos Aires, (2013)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ver Mar\u00eda Moira Mackinnon, op.cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Laclau sostiene, justamente, que el populismo aparece cuando el sistema institucional es incapaz de dar respuesta a los m\u00faltiples, variados y contrapuestos reclamos y exigencias de la sociedad. De alguna manera, populismo e institucionalidad son ant\u00f3nimos. La institucionalizaci\u00f3n de las jefaturas populistas solo puede aparecer cuando el n\u00facleo central de las apelaciones populares se ha resuelto. Desaparece entonces el populismo para dar paso a una nuevo momento institucional.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pas\u00f3 con Per\u00f3n en los a\u00f1os previos a 1955. Muchos de los mejores elementos que lo rodeaban en 1945 se habian alejado silenciosamente, para no debilitar, con sus cr\u00edticas p\u00fablicas el proceso transformador. Su amigo de confianza, el coronel Domingo Mercante, Arturo Jauretche y sus amigos forjistas, Scalabrini Ortiz, Ram\u00f3n Carrillo, entre otros, sufrieron el ostracismo pol\u00edtico impuesto desde la presidencia. Cuando el gobierno es derrocado por los gorilas del 55, ninguno de los nombrados ejerc\u00eda ning\u00fan cargo p\u00fablico y sus nombres hac\u00eda tiempo que no aparec\u00edan en los medios que manejaba la Secretar\u00eda de Prensa e Difusi\u00f3n, dirigida por Ra\u00fal Apold.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Julio Fern\u00e1ndez Baraibar &nbsp; El albatros Por distraerse, a veces, suelen los marineros Dar caza a los albatros, grandes aves del mar, Que siguen,<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false},"categories":[34],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/91"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=91"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/91\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":136,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/91\/revisions\/136"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=91"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=91"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.institutoindependencia.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=91"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}